Hoy y hasta el 13 de septiembre se va a disputar la Copa Mundial de Baloncesto Femenino.
Sede principal: Berlín, Alemania.
Recintos: Los partidos se disputarán entre el Uber Arena y el Pabellón Max Schmeling.
Formato: Participan 16 selecciones nacionales divididas en 4 grupos durante la primera fase,
avanzando a la fase eliminatoria directa.
Fase final: los partidos de eliminación directa
(cuartos de final, semifinales y la gran final) disputan íntegramente en el
Uber Arena hasta la coronación del equipo campeón el 13 de septiembre.
Análisis de los grupos
Grupo A
España: apoya su favoritismo en un bloque compacto de veteranas consolidadas y una
generación joven en ascenso. La rotación exterior aporta intensidad defensiva y
riqueza táctica.
Japón: destaca por un baloncesto de ritmo vertiginoso, circulación de balón rápida y
gran volumen de tiro exterior. Su dinamismo suple la falta de centímetros en la
pintura.
Alemania: juega en casa con el respaldo de su público y la presencia estelar de jugadoras
con impacto internacional como Leonie Fiebich. Destacan por su solidez física y
lanzamiento lejano.
Malí: es la selección de mayor despliegue físico y
capacidad reboteadora del grupo. Su propuesta pasa por imponer un ritmo
aguerrido e incómodo en la pintura.
GRUPO B
Francia: subcampeona olímpica y potencia defensiva. Combina versatilidad en las alas,
envergadura interior y una plantilla profunda capacitada para aspirar a las
medallas.
Nigeria: dominante en el continente africano y con rodaje en torneos globales. Destaca
por su atleticismo, juego físico y agresividad al contraataque.
Corea del Sur: estilo de juego basado en la
velocidad, el tiro de tres puntos y una defensa zonal presionante. Sufre en la
batalla por el rebote ante interiores corpulentas.
Hungría: conjunto disciplinado con una línea interior alta. Se apoya en sistemas de
juego estático y buena circulación para generar tiros liberados.
GRUPO C
Bélgica: vuelve como una de las candidatas europeas más sólidas tras su histórico título
continental. Cuenta con fluidez ofensiva y una clara referente en la zona.
Australia: tradicional potencia de juego interior imponente y experiencia en grandes
escenarios. Destaca por su rigor táctico y control del rebote en ambas canastas.
Puerto Rico: selección combativa que basa su éxito en el desparpajo de su línea exterior,
transiciones rápidas y carácter competitivo.
Turquía: propuesta equilibrada con interiores pesadas y escoltas que anotan en racha. Su
rendimiento depende de mantener la consistencia defensiva durante 40 minutos.
GRUPO D
Estados Unidos: la gran favorita y vigente campeona. Presenta una plantilla repleta de
estrellas con potencia física, versatilidad y una profundidad de banquillo
inalcanzable para el resto.
China: subcampeona mundial con un bloque muy conjuntado. Su sello de identidad es una
pintura gigantesca apoyada en jugadoras de gran estatura como Zhang Ziyu.
Italia: selección con mucho talento exterior y fluidez colectiva. Su objetivo es
imponer un ritmo alto para compensar diferencias de envergadura.
República Checa: bloque europeo rocoso de perfil defensivo.
Se apoya en el trabajo colectivo y el rebote para competir contra las potencias
del grupo.