sábado, 9 de mayo de 2026

Una remontada que bien le vale al Rytas Vilnius para conquistar el título de BCL

                                                                                    

Foto: https://www.championsleague.basketball/en

El Rytas Vilnius ha alzado con el trofeo de la Basketball Champions League tras vencer por 86-92 al AEK Atenas en la final disputada en el Palau Olímpic de Badalona. Los lituanos llegaron a verse hasta casi 20 puntos abajo mediado el tercer cuarto, pero resistieron el vendaval griego y forzaron la prórroga con un último cuarto descomunal para coronarse campeón por primera vez de este torneo. James Nunnally (23 puntos, 6 rebotes y 2 asistencias) destacó en el equipo heleno y Simonas Lukosius (23 puntos y 4 rebotes) fue de los mejores en las filas bálticas.



El encuentro arrancó con un AEK arrollador. El conjunto dirigido por Dragan Sakota impuso desde el salto inicial un ritmo físico y agresivo y castigaba cada pérdida de balón, además de dominar bien el rebote. Liderados por James Nunnally y Frank Bartley, los griegos cerraron el primer cuarto con  +10 (25-15) y sabían aprovechar bien los errores del Rytas. La situación empeoró todavía más para los lituanos en el segundo periodo. El AEK Atenas controló completamente el partido, encontró acierto exterior y no hacía más que ir incrementando su ventaja. El Rytas Vilnius estaba muy incómodo en la cancha y Jerrick Harding estaba bien desactivado por la defensa del rival. El partido tenía un dominador claro y ese era el cuadro griego tal y como reflejaba el electrónico al descanso (42-25).




Tras el paso por vestuarios, el equipo báltico intentó reaccionar y los de Giedrius Zibenas con dos triples consecutivos de Speedy Smith empezaban a recortar diferencias, pero los helenos respondieron con la misma contundencia y volvieron a tener una amplia renta.  Continaba el dominio del con claridad del AEK Atenas y todo parecía decidido al final del del tercer cuarto (63-45). A comienzos de los últimos diez minutos, el RytasVilnius de nuevo reaccionó y por medio de Simonas Lukosius, los bálticos a base de triples iban poco a poco reduciendo diferencias. Además, los lituanos subieron mucho sus líneas defensivas y Harding empezaba a entonarse. El conjunto griego estaba bloqueado y era incapaz de igualar la intensidad de juego del rival. Tres triples de Lukosius incendiaban la final y empataban a 80 al final del tiempo reglamentario.



En el tiempo extra, el AEK no logró recuperarse y el Rytas seguía a lo suyo con un Gudaitis que lo bordaba en la zona y con un Harding que castigaba desde el perímetro. Los atenienses estaban agotados mentalmente y no fueron capaces de recuperar el control. El golpe que le había asestado su rival en el cuarto período fue letal y los lituanos aprovecharon para poner todo a su favor  para llevarse el título de campeón.

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