España ha vencido esta tarde por 81-59 a Bélgica en el partido correspondiente al tercer y cuarto puesto correspondiente al Europeo U20F disputado en el Gargzdai Arena de Klaipeda. Triunfo con autoridad del conjunto español para poder subirse al podio de este campeonato con la obtención del metal de bronce. Las de Rubén Burgos empezaron a mostrarse superiores a partir del segundo cuarto. Inés Sotelo (21 puntos, 4 rebotes y 1 asistencia) fue de las mejores en las filas españolas y Ella Declercq (12 puntos, 3 rebotes y 3 asistencias) destacó en el combinado belga.
El partido arrancó con el clásico nerviosismo de las finales
de consolación. España intentaba imponer ritmo, pero Bélgica aguantaba el pulso
de la mano de una inspirada Ella Declercq. La igualdad reinaba en la
cancha báltica tal y como reflejaba el luminoso al final del primer cuarto
(21-18). Fue en el segundo cuarto cuando la maquinaria española empezó
a carburar a pleno rendimiento y. lideradas por una espectacular Marta
Alsina en la anotación, España impuso una marcha más y castigó
la línea de pase rival y logró un parcial de 21-16 que les permitió enfilar el
túnel de vestuarios con una cómoda, pero no definitiva renta al descanso (42-34).
A la vuelta de los vestuarios llegó el único momento crítico para el conjunto español. Bélgica, impulsada por el poderío físico de Zhen Vergurgt en la pintura, endureció su defensa y amenazó seriamente la renta de las españolas y las Philip Wolk llegaron a colocarse a dos puntos. Sin embargo, ahí emergió el carácter competitivo de este bloque y España no entró en pánico; al contrario, ajustó su defensa y sacó a relucir la puntería de Inés Sotelo. La jugadora gallega gracias a su buen acierto exterior, permitió al conjunto español volver a distanciarse y poder llegar así al final del tercer cuarto con un marcador de 61-49. El último período no tuvo historia porque España decidió convertir el partido en un monólogo coral. El planteamiento defensivo de las de Rubén Burgos fue asfixiante. Las españolas forzaron la friolera de 26 pérdidas en el bando belga y firmaron 15 robos, cortocircuitando cualquier intento de circulación del equipo dirigido por Philip Wolk. Con el partido roto, María Rodríguez se hizo gigante en la pintura rozando el doble-doble.
