España ha vencido esta tarde por 81-58 a Alemania en el partido correspondiente al tercer y cuarto puesto disputado en el Uber Arena de Berlín. El combinado español derrotó a un equipo alemán que peleó muy bien durante muchos momento, y de esta forma se alza con el metal de bronce que supone la cuarta medalla en una Copa del Mundo. Iyana Martín (22 puntos, 4 rebotes y 9 asistencias) fue de las mejores en las filas españolas y Nyara Sabally (13 puntos, 4 rebotes y 2 asistencias) destacó en el equipo germano.
España saltó a la pista dispuesta a dejar atrás el sinsabor de las semifinales. Con una presión asfixiante en primera línea y una circulación fluida en ataque, el equipo dirigido por Miguel Méndez desarmó el esquema alemán desde los primeros minutos. El resultado de 25-15 al final del primer cuarto, reflejó un dominio claro en el ritmo de juego, donde las penetraciones y la visión de juego de Iyana Martín marcaron la pauta. En el segundo cuarto, el conjunto germano tiró de orgullo y ajuste físico para frenar el ímpetu español. Aprovechando varios descuidos en el balance defensivo y su potencia en la pintura, las de Olaf Lange recortaron distancias con un parcial favorable (15-21), llegando al descanso con un apretado 40-36 que dejaba el metal de bronce aún en el aire.
Tras la reanudación, España recuperó el tono defensivo y cerró las líneas de pase volviendo a correr la pista. A pesar del intento alemán por mantenerse a tiro de piedra, la solidez colectiva y el acierto exterior permitieron restablecer una ventaja de diez puntos a favor del conjunto español al término del tercer cuarto (61-51). El último período fue un monólogo español. Con la maquinaria perfectamente engrasada y Alemania acusando el cansancio físico y mental, España firmó un parcial aplastante de 20-7 en los últimos diez minutos. Iyana Martín asumió los galones para cerrar el choque, firmando una victoria incontestable que confirma el inicio de una brillante era para el baloncesto femenino español.
